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Ayuno Prolongado: Mi Experiencia


La práctica del ayuno terapéutico es una de las experiencias más complejas pero más interesantes de la vida.

Dr. Karmelo Bizkarra

Las mejores cosas de mi vida llegaron cuando empecé a ayunar, hace unos 5 años. No sólo mejoró mi salud y mi cuerpo, sino que también pude definir mi proyecto de vida, y alcanzar metas bastante altas, mejoraron mis relaciones personales, mi economía, y una serie de cosas que tenían años estancadas.

Yo se que el ayuno intermitente es un término bastante utilizado estos días y se practica como una moda en el mundo fitness. Sin embargo, lo han relacionado únicamente con la pérdida de peso y se le ha dado un uso muy limitado.

Quiero que sepas que mi visión del ayuno es mucho más amplia, pues esta práctica es capaz de desencadenar cambios y limpiezas tan profundas que revolucionará tu consciencia y tu espíritu.

Lidia Blanqueza y Montserrat Landa

Soy nutrióloga y fisioterapeuta de formación, pero antes de entrar a la universidad ya tenía un largo camino recorrido en el mundo de las terapias alternativas, por lo que he podido aprender lo mejor de ambos mundos y hoy se que es imposible tratar a un paciente sin que estos dos conocimientos se complementen.

España es la cuna de las terapias alternativas, especialmente de la naturopatía higienista, vivir aquí me ha dado la oportunidad de conocer y aprender de los máximos expertos en ayuno. Conocer personalmente a mis maestros Lidia Blánquez y Karmelo Bizkarra fue literalmente un sueño hecho realidad, porque años atrás desde que vivía en México los admiraba, leía sus libros y escuchaba sus conferencias. (Si amigos, la ley de la atracción funciona! )

¿Por qué hacer un ayuno prolongado?

Como les explico en este artículo, tengo varios años haciendo ayuno intermitente y profundizándolo cada vez más. Para quien no sepa la diferencia les explico rápidamente.

  • Ayuno Intermitente. Dejar de comer voluntariamente 16-24 horas.
  • Ayuno Prolongado. Dejar de comer voluntariamente 24 horas o más. El récord lo tiene Angus Barbieri, quien dejó de comer por 382 días.
Angus Barbieri, 1965

A pesar de ayunar a diario y de comer bastante sano, llevaba unos meses sintiéndome incomoda conmigo misma. No estaba enferma, pero había algunos malestares físicos como: inflamación de estomago después de comer, digestiones muy tardadas, retención de líquidos, dolor muscular, poca motivación para hacer ejercicio… Mi cuerpo estaba pesado y poco flexible, además mi hambre aumentó y estaba comiendo mucho más de lo habitual.

Mental y emocionalmente también sentía incomodidades, como por ejemplo, procrastinar tareas importantes, desmotivación, dificultad para despertar temprano, no podía terminar nada de las cosas que me proponía hacer, sentía que pasaban los días y yo no era capaz de progresar en nada. Me faltaba enfoque, inspiración, esa emoción que te hace salir de la cama por las mañanas y trabajar aunque mueras de cansancio.

Llevaba unos 6 meses sintiéndome así, y a pesar de mis esfuerzos por retomar el rumbo nada funcionaba, no estaba triste pero tampoco me sentía feliz, era más bien una sensación de ansiedad por ver todas las cosas que se venían acumulando. Era un desorden en mi interior que comenzaba a reflejarse en el exterior, literalmente pues mi casa también estaba hecha un desastre, mis finanzas, no me daba tiempo de nada, no sabía por donde comenzar a solucionar esta situación, no me sentía contenta conmigo misma ni con los demás.

Te cuento todo esto porque estoy segura que muchísimas gente se siente así, de hecho hay personas que viven así por años y que creen que esto es normal simplemente porque no están enfermos. Por eso debemos saber que

la salud no es la simple ausencia de enfermedad, sino un completo estado de bienestar y plenitud física y mental.

Lo malo es que ningún médico puede ayudarte en esta situación, porque no existen síntomas que puedan diagnosticarse o tratarse con un medicamento, es justamente en este punto dónde la medicina no es suficiente.

Fue en ese momento cuando recordé las palabras de mis maestros: «cuando no sepas que hacer o hacia donde ir, ayuna» y supe de inmediato lo que tenía que hacer.

Beneficios del ayuno prolongado

Muchas personas han hecho ayunos prolongados a lo largo de la historia, aquí en Europa existen clínicas especializadas en ayunos supervisados por profesionales (video). Sin embargo, el ayuno prolongado puede hacerse por varios motivos:

  1. Pérdida de peso rápida y efectiva.
  2. Necesidad de purificar, curar y desintoxicar al organismo, dejar descansar al sistema digestivo y los órganos internos.
  3. Práctica espiritual para conectar con la consciencia, meditación.
  4. Último recurso en enfermedades terminales como cáncer.

El cuerpo humano siempre busca el equilibrio, y lo hace guiado por la propia inteligencia somática o instinto. El ayuno es una de las mejores técnicas para buscar ese equilibrio interno que se pierde algunas veces en la vida y que si dejamos demasiado tiempo provocan la enfermedad.

Mi experiencia…

Empecé a ayunar el lunes 8 de julio, 2019. después de un largo fin de semana de celebraciones porque había sido el cumpleaños de mi novio.

Como les explico antes llevaba un tiempo sintiéndome incomoda física y mentalmente, otro motivo es que durante el verano me da menos hambre por el calor así que es un excelente momento para hacer ayunos largos.

Sinceramente mi principal motivación al iniciar este ayuno largo era perder unos 3 kilos para poder disfrutar del verano en bikini, y sobre todo eliminar esa inflamación que llevaba varios meses molestándome. También tenía ganas de experimentar este proceso que mis maestros me describían como mágico. Quería probarme a mi misma que era capaz de lograrlo y descubrir que pasaba en el proceso.

La idea inicial era ayunar 3 días, y romper el ayuno el miércoles, no sabía muy bien como iba a reaccionar mi cuerpo, lo único que tenía claro es que las primeras 72horas son las más difíciles y que conforme va pasando tiempo el ayuno se va volviendo más fácil pero la realimentación debe ser mas cuidadosa.

Por esta razón no recomiendo ayunos mayores a 7 días, a menos que tu caso particular requiera un tratamiento más largo.

Mientras más tiempo dure el ayuno, más cuidadosa debe ser la realimentación.

Lo que sentí durante el ayuno prolongado…

El primer día fue fácil porque estoy acostumbrada a hacer ayunos diarios de 20-24hrs, quizá lo único que me costó trabajo fue esa presión mental de saber que al final del día no iba a comer nada. Fui al gimnasio, tomé una clase de body pum bastante intensa y pude completar mis 20mil pasos sin problema. Quizá el único momento que me costó trabajo fue la hora de la cena, pues por lo regular es mi única comida del día y la relaciono totalmente con llegar a casa y relajarme.

Así que para sentirme un poco mejor y calmar el hambre tomé varios vasos de agua de jamaica (hibiscus) endulzada con stevia, y una taza de caldo de verduras (sólo el agua) con sal y limón.

La sal es súper importante, pues en el ayuno se crea un efecto diurético por los bajos niveles de insulina, se pierde agua y minerales. Así que es normal que se te antoje mucho la sal, y de hecho necesitas reponer sodio y magnesio para evitar cualquier síntoma molesto.

Sin duda el segundo día para mi fue el más difícil, porque tuve que lidiar un poquito más con el hambre, pero me di cuenta que en realidad era que mi mente quería distraerse con algo, y la comida es mi distractor favorito, y una de las cosas que más me hace procastinar.

Al no tener la preocupación de ir al super o cocinar, tenía muchísimo tiempo libre, era como si el tiempo pasara más lento, y tuviera todo el día para mi.

Sentía que al no preocuparme por la comida todo estaba bajo control, que no tenía ninguna otra tarea más que ordenar mi cabeza y mi vida en general. Me entraron unas ganas increíbles de terminar todo lo que había dejado pendiente (tramites, cosas de trabajo, papeleos, etc) y también de ordenar mi casa, mi clóset, y sacar todo lo que ya no me servía.

Nuestro cuerpo hace lo mismo durante el ayuno, se pone a reparar, a sacar todo aquello que le estorba, limpia, aspira, depura, y se queda únicamente con lo que necesita. Este proceso se llama autofagía.

Durante el segundo día tomé más líquidos de lo normal, y la verdad esto me ayudó mucho a mantener la mente más calmada y sin ansiedad. Otra cosa que me sirvió fue mantenerme ocupada y salir de casa.

Noté que concentrarme era mucho más fácil, especialmente al escribir o leer. Sentí que esos días fui realmente productiva.

Este día también corrí y camine mis 20mil pasos como siempre, no sentí ningún tipo de malestar físico.

En la noche vino la parte más dura porque emocionalmente comencé a sentirme muy sensible (como ese síndrome pre-menstrual que todas las mujeres hemos sentido). Me sentía enojada, triste, con ganas de llorar, un remolino de emociones dentro de mi, sin explicación alguna.

Lloré mucho esa noche, y al tercer día aún amanecí con esa sensación de decepción, sin embargo fue desapareciendo conforme paso el día, y derecho se pudieron resolver todas las situaciones que me causaban ese malestar.

El tercer día (miércoles) por la tarde, después de haber tomado una clase intensa de yoga empezó a suceder la magia, el torbellino de emociones se acomodó y estos fueron los efectos emocionales que experimenté:

  • Sentí que mi entorno estaba en orden (casa, tareas pendientes, trabajo, etc).
  • Por primera vez en mucho tiempo pude definir mis prioridades y crear un plan de acción para mi vida.
  • Conseguí claridad mental y dirección en mi vida.
  • Mis relaciones personales (familia, pareja y amigos) estaban en armonía gracias a que arreglé y dije cosas que tenía guardadas.
  • Me enfoqué en las metas que genuinamente deseo y no en cosas que me sientía obligada a hacer.
  • Todo esto me dio una sensación de ligereza, libertad y plenitud que solo he podido experimentar con el ayuno.
  • Recuperé esa motivación natural que te hace despertar con emoción y alegría por las mañanas, como cuando eres niño.
  • Sentí que el tiempo duraba más y que estaba en una dimensión paralela viendo a toda la gente corriendo preocupada por la vida mientras yo tranquilamente los observaba desde afuera.

el ayuno es la manera mas efectiva de poner orden en tu vida y dejar de postergar…

Al final del tercer día me sentí tan plena y con tanta energía física que ni siquiera pasó por mi mente la comida…. así que decidí aguantar un día más de ayuno.

Creo que el único efecto negativo del 3er día de ayuno fue que me costó muchísimo trabajo conciliar el sueño, era como si me hubiera tomado un café cargado.

*Les recomiendo muchísimo practicar yoga o alguna actividad que involucre el ESTIRAMIENTO de tejidos… esto es importantísimo para liberar todas las toxinas que se quedan atrapadas en los rincones y capas de tu cuerpo, ademas relaja mucho el sistema nervioso.

Por la mañana del jueves, ya el cuarto día de ayuno salí como resorte de la cama, pues me fue imposible conciliar el sueño, y me fui a correr unos 5km. Estos fueron los efectos físicos que experimenté:

  • Obviamente perdí peso (3kg aproximadamente)
  • Desinflamación total (incluso cuando piensas que no estas inflamado), hasta los zapatos te quedan grandes!
  • Piel radiante
  • Abdomen plano gracias a que todos los intestinos están limpios y desinflamados.
  • El dolor de mi tendinitis de tobillo bajó mucho (con este dolor tengo casi 1 año).
  • Músculos y articulaciones mucho más flexibles y ágiles.
  • Sensación de quitarte 10 años y 100 kg de encima.

Porqué y cómo rompí el ayuno prolongado…

Decidi terminar mi ayuno al final del 4to día por varias razones:

  1. Cumplí mis objetivos: conseguí la claridad mental que buscaba, perdí peso, recuperé la motivación y agilidad física.
  2. No quería que fuera una experiencia demasiado estresante o traumática porque quiero repetir esto en un futuro. Las dietas o ayunos demasiado extremos comúnmente causan trastornos alimenticios o mala relación con la comida y es justamente lo que quiero evitar.
  3. No quería que la realimentación fuera muy complicada para no afectar mis compromisos sociales.
  4. Tampoco quería perder masa muscular porque soy una persona que hace demasiado ejercicio.
  5. Está demostrado que los efectos más fuertes del ayuno se obtienen en los primeros 3-5 días.

Mi primera comida fue como a las 21hrs del jueves y mi cena se veía así

calabacitas a la mexicana, claras de huevo y sandía.
  • Calabacitas a la mexicana (calabacín y salsa de tomate casera)
  • Claras de huevo como fuente de proteína
  • Sandía (ligera y llena de agua)

Todo fue natural, preparado por mi, evité totalmente las grasas y por supuesto cualquier tipo de procesados. Disfruté mucho esa primera comida pero lo que mas me gustó fue que sentí mi intestino totalmente diferente sin inflamación y con una digestión mucho más rápida.


Espero que esta experiencia te sirva y te anime a intentar un ayuno prolongado. Sinceramente creo que todos deberíamos experimentarlo por lo menos una vez en la vida.

Y recuerda, si sientes que tu vida es un caos, que no tienes dirección, que necesitas poner orden, o que quieres darle un cambio radical a lo que eres… AYUNA !

Con amor,

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